EL CLIENTE CAMBIA EL ‘SWITCH’
TRANSFORMACIÓN
ÓSCAR CASTAÑO LLORENTE
ocastano@prensa.com
Las pérdidas millonarias tras los dos últimos apagones de energía se sintieron en el área metropolitana de Panamá y en una parte de la provincia de Colón y cobijaron todos los segmentos urbanos. Desde viviendas y edificios residenciales, hasta negocios como restaurantes y plazas comerciales. En empresas con labores nocturnas y en los semáforos y las bombillas de calles y avenidas.
Una trabajadora del área de carnes de un supermercado de la avenida 12 de Octubre comenta el daño de su refrigeradora con una frase que cubre a todo el país: “Nadie estaba preparado para eso”.
De las tinieblas solo se salvaron los panameños con una planta de luz en sus casas o negocios, sobre todo en los malls, algunos hospitales y compañías y las infraestructuras de tipo aeropuerto. Todos ellos precavidos con sus sistemas de autogeneración del servicio. Pero el radio de excepciones habría podido ampliarse si en el país hubiera entrado de lleno la tendencia de instalación de soluciones de energía de apoyo en caso de fallas de la red.
Los mercados
La tendencia expuesta por Antonio Sánchez, director de nuevos negocios de la compañía Celsia en Panamá y América Central, funciona mediante “productos de energía de respaldo, no solo fotovoltaicos” dispuestos en hogares, empresas o ciudades. Aquellos artículos, añade Sánchez,permiten a una organización corporativa o a edificios de propiedad horizontal el tener electricidad en caso de daños de la red. Solo que usualmente esas inversiones las hace el cliente.
“Pero nosotros le estamos diciendo al usuario: ‘Somos expertos en generación; permítame, yo compro la planta, se la instalo, la opero y le garantizo disponibilidad cuando la necesite’. Le vamos a vender un servicio de generación eficiente y se lo cobramos de tal manera que lo pague con los mismos beneficios del sistema”.
PARTICIPACIÓN. Planta de producción en Colón. En esta provincia, Celsia tiene instalados 306 megavatios. Cortesía El cliente debe honrar el servicio con los mismos presupuestos anuales de gasto destinados para electricidad.
Celsia pertenece al Grupo Argos y llegó a Panamá a finales de 2014. Participa en el mercado local a través de inversiones en las provincias de Colón y de Chiriquí, con centrales de producción térmica e hídrica. Actúa en Costa Rica con el Parque Eólico de Guanacaste. En síntesis, tiene una capacidad instalada de generación energética de 2 mil 388 megavatios, representados en 27 centrales de 3 países. Colombia es el tercero.
“La compañía acredita más de 100 años de trayectoria y en su expansión internacional tiene como visión a América Central. Hemos redefinido nuestra estrategia alrededor del cliente. Ampliamos el portafolio con nuevos negocios: ciudades y sostenibilidad, empresas y productividad, hogares y bienestar. Son respuestas en línea con las tendencias y las necesidades del mercado”.
Ningún agente del mercado energético panameño puede vender electricidad, distinto de los generadores y distribuidores. La propuesta de Celsia se dirige al cliente con modelos de servicio en los cuales cobra notoriedad la forma como este “consume” el recurso.
“Somos generadores, distribuimos y comercializamos electricidad. Pero en el mundo esta industria se enfoca ahora más en el cliente. Transita hacia ese objetivo. Ya no es la producción centralizada de energía en la cual yo genero, entrego a la red y me despreocupo de cómo se usa”.
El modelo urbano de Celsia puede aplicarse tanto en centros comerciales como en plataformas de servicios públicos, tales como hospitales y universidades. “Podemos llevar generación fotovoltaica, pero también energía de respaldo. Esta funciona con un sistema en operación en Colombia, denominado distrito térmico. Y así funciona también, desde hace mucho tiempo, en Europa y Estados Unidos”.
A través de aquel sistema le llega agua a una estructura física por una tubería y con un intercambiador se le ajusta la temperatura, la cual se acondiciona al espacio y por ende a
la necesidad de uso. “Si se abre el grifo habrá agua caliente, porque el frío o el calor se está produciendo desde afuera. Eso es lo que se llama un distrito térmico”.
El distrito térmico solo sirve en superficies de un mínimo de 20 mil metros cuadrados y puede ser intramural —dentro de una infraestructura— o extramural en caso de instalarse una plataforma de agua fría o caliente, la cual se lleva con redes de distribución enlazadas por tuberías hasta las instalaciones vecinas para hacer su comercialización. “Es una oportunidad grandísima que tiene Panamá tomando en cuenta el alto consumo de energía de aires acondicionados”.
Los apagones son como el ladrón que entra en casa cuando nadie se lo espera. Pueden evitarse por parte de la empresa responsable de transmitir y distribuir la energía. Si esta falla, y por ende se afecta la red, el usuario se vuelve vulnerable, como si se topara de frente con el ladrón. Los nuevos productos de Celsia espantan los apagones y a los amigos de lo ajeno.
Comentario
Panama es un pais con una riqueza hidrica enorme que a medida del tiempo sea ido saliendo de contro la concesion de proyectos hidroelectricos que se estan otorgando y llevando a cabo, principalmente en la cuenca del pacifico, en general debemos poseer la electricidad super barata pero todo lo que generamos lo importamos, tambien debemos aprovechar las demas fuentes que poseemos.
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